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Pablo Picasso

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Microbiografías de adolfo payés por Nilda J Sarmiento de Venezuela...

Iman Maleki - Pintor Iraní. (Teherán, 1976)

domingo 27 de diciembre de 2009

Iman Maleki Pintor Iraní. (Teherán, 1976)


Iman Maleki (Teherán, 1976) Pintor Iraní. De este pintor se conoce muy poco, pero sus obras son unas obras de artes maravillosas, que para cualquier pintor es un grito magnifico a las arte plasticas
Desde muy niño sintió la vocación por la pintura; se graduó en la Universidad de Arte de Teherán como diseñador y estudió con el mejor pintor hiperrealista de Irán, Morteza Katouzian, perfeccionando una minuciosa técnica de realismo casi fotográfico. Fue galardonado con el premio William Bouguereau y el “Chairman’s Choice” en la II Competición Internacional de Art Renewal Center. Algunos le consideran el mejor pintor de arte realista del mundo. Sus cuadros muestran la sencillez del pueblo iraní y la crudeza de la realidad en que se mueven, con ocasionales toques poéticos y surrealistas, pinta lo cotidiano del pueblo Iraní, es considerado por mucho como un pintor realista con sus toques perfectos en sus trazos, expresiones y matices perfectos, en sus trabajos, presenta con sus creaciones una realidad en la pintura que muy pocos pintores han podido alcanzar, es uno de los pintores iranies con una capacidad exceptional en las artes..

Algunos le consideran el mejor pintor de arte realista del mundo. “Sus dibujos compiten con las cámaras digitales de 10 Mega píxeles”, aseguran los entendidos en la materia.
Otros lo consideran un pintor hiper-realista.

Arte realista
El arte realista se configura como un movimiento que intenta plasmar objetivamente la realidad. Se extiende a todos los campos de la creación humana aunque tuvo una importancia especial en la literatura. En el caso concreto de las artes plásticas, el realismo consigue la máxima expresión en Francia, casi exactamente, en la mitad del siglo XIX.

El nacimiento del realismo

Ya desde épocas anteriores se apreciaba un cansancio de los valores románticos y el deseo, entre los artistas más inquietos, de incorporar las experiencias más directas y objetivas en sus obras. El proceso es gradual aunque rápido, y entre el romanticismo y el realismo se establece una continuidad, sin embargo sus planteamientos ideológicos y formales serán muy distintos.

También se establece una relación compleja entre el realismo y el academicismo, debido a que todavía existe entre los dos una competencia evidente. También es cierto que se influyen mutuamente. Así, aunque los pintores realistas sean excluidos de las grandes muestra oficiales, la pintura académica evidenciara una atención mayor hacia la observación directa de la naturaleza y la realidad del momento.

La ideología del arte realista

Desde el punto de vista ideológico, el realismo queda vinculado a las ideas socialistas más o menos definidas. Aunque con claras diferencias entre los distintos autores, en general se aprecia un interés por la situación de las clases más desfavorecidas de la sociedad surgida de la Revolución Industrial. Algunos, adoptan una actitud absolutamente comprometida con los intereses del proletariado, participa en acontecimientos políticos del momento y hace un arte combativo. Otros, mantienen una postura más moderada, y endulzan de alguna forma su visión de la realidad.

Todos ellos comparten una estética basada en la representación directa de la realidad. La manera cómo se materializa este principio básico varia desde la crudeza objetiva de Courbet hasta la simplificación gráfica de Daumier, pasando por el filtro idealista de Mollet. En cualquier caso, todos comparten la radicalidad de los temas: ante la trascendencia que conceden al tema romanticismo y academicismo, el arte realista entiende que no hay temas banales y que, en consecuencia, cualquier cuestión puede ser objeto de interés pictórico.

Este planteamiento tiene una enorme importancia en un momento en el que la pintura está sometida a reglas extraordinarias de la crítica oficial: los temas, las actitudes, las composiciones y hasta las medidas de los cuadros tiene que ajustarse a estos rígidos criterios. Ante esta situación, los pintores realistas defienden una pintura sin argumento, una captación simple de la realidad, en la cual lo fundamental es la forma en que se representa la imagen y el sonido, y no su desarrollo narrativo.

Los artistas realistas

Gustave Courbet (1819-1877) es el pintor realista que mantiene un compromiso político personal más firme. Como Delacroix, cree que la pintura es un instrumento muy eficaz en la lucha para defender sus ideas. Sin embargo, Courbet se distancia clarísimamente de sus predecesores en la forma de entender el arte.

Courbet rechaza la realidad que le rodea, pero, en vez de huir, lo que haces es mostrárnosla en toda su crudeza para que compartamos con él los mismos sentimientos de rechazo y, en consecuencia, reaccionemos en contra.

Jean-François Mollet (1814-1875) es una de las figuras más discutidas del realismo francés. Su pintura tiene un atractivo indudable que le ha hecho ganar el favor del público. Sin embargo, críticos e historiadores le han acusado de traicionar el verdadero espíritu realista poruq endulza en exceso la vida de los campesinos –su gran tema- para hacerla aceptable al gusto burgués.

Honoré Daumier (1808-1879) es otro de los grandes del arte realista. Era pintor, escultor y caricaturista, y en todas sus facetas se mostraba como un observador agudo de la realidad dispuesto a criticarla con dureza, aunque también con un punto de ternura.


Hiper-realismo
Conocido también como realismo fotográfico o realismo radical, el Hiper-realismo es la escuela pictórica de tendencia realista más absoluta de la historia. El Hiper-realismo pretende ofrecer una versión minuciosa y detallada de las imágenes.

Nacido en la West-Coast de los Estados Unidos a finales de los años 60 del siglo XX, el hiper-realismo se promovió en Europa por la V Documenta (1972) de Kassel y fue confirmado por la exposición que Uldo Kulterman presentó en París bajo ese nombre.

Los artistas hiper-realistas tratan de buscar, con el más radical de los verismos, una transcripción de la realidad usando los medios técnicos y fotográficos de la manipulación de las imágenes. Consiguen con la pintura al óleo o la escultura, el mismo detallismo y encuadre que ofrece la fotografía.

En América del Norte, donde el pop art había arelado profundamente, el hiper-realismo se trabajaba a partir de la reproducción pintada de los objetos de consumo y de las imágenes publicitarias correspondientes. En esta línea encontramos la reproducción manual de fotografías, lo que constituye la esencia del hiper-realismo americano. Check y Don Eddy nos ofrecen en sus imágenes aquellos aspectos aburridos característicos de la civilización de masas con la misma objetividad de una cámara fotográfica que funciona mecánicamente. De hecho, transfieren a la plástica vivencias adquiridas en la cultura de la imagen.


jueves 12 de noviembre de 2009

SÉRAPHINE LOUIS (Séraphine de Senlis) 1864-1942



El siguente texto es un resumen extraído de:BIHALJI-MERIN, Oto: El Arte Naïf, ed. Labor, Barcelona, 1978. ISBN: 84-335-7558-9; pp. 45-46

Las notas al pie son de Mercedes García Bravo.
“Séraphine Louis, algunas veces citada como Séraphine de Senlis, nació en 1864 en Assy (Oise). Jamás estudió pintura, ni durante los tiempos de su niñez, cuando fue pastora, ni posteriormente, cuando trabajaba como sirvienta.[1] ¿Cuándo empezó a plasmar con formas y colores sus sueños y sus impulsos? ¿Por qué lo haría? Sabemos muy poco del drama íntimo de su pequeño ser. Y quizás todavía sabríamos menos de su arte si el azar no la hubiera reunido con aquél hombre que, impresionado por las imaginaciones de Rousseau, seguía la huella de los modernos primitivos.

El ignorante mundo la tomó por la humilde sirvienta de Senlis. Pero ella había sido llamada para ver, para mirar, a través de los bastidores perecederos de lo temporal, y para anunciar la eternidad. (…)”

NOTAS:

[1]-Séraphine Louis nació en Arsy (Oise) el 3 de septiembre de 1864. Su padre era obrero-según la partida de nacimiento- y su madre procedía de una familia de campesinos. Cuando Séraphine tenía a penas un año murió su madre. Su padre, que había vuelto a casarse, murió seis años después. Huérfana, vivía con su hermana mayor. Empezó a trabajar como pastora, y a partir de 1881 trabajó como asistenta en el convento de las Hermanas de la Providencia, en Clermont (Oise). En 1901 comenzó a trabajar como criada en diferentes casas de Senlis.


[2]-Willhem Uhde: Coleccionista, marchante, galerista y crítico de Arte, el nombre de Wilhelm Uhde se asocia con la vanguardia artística parisina de principios del siglo XX. En 1908 se casó con la pintora Sonia Delaunay. Tras dedicarse a comprar y exponer la obra de impresionistas y cubistas, comenzó a consagrar gran parte de su energía y de su fortuna a los pintores “naïfs” o ingenuos, a los que prefería llamar “primitivos modernos” y a los que también llamó “pintores del Sagrado Corazón” en la primera exposición que les dedicó en París, en 1929 , con obras de Henri Rousseau, Séraphine de Senlis, Camille Bombois, Louis Vivin, André Bauchant...
Más: Biografía de Wilhelm Uhde (Colegas invitados)

[3]-Su técnica, completamente particular, consistía en el uso de la pintura Ripolin –la más común del mercado-, mezclada con la cera de velas que cogía en la iglesia, tierra extraída del cementerio y otros campos, de su propia sangre, que extraía de sus heridas y daba vida a sus cuadros…

[4]-Séraphine comenzó a pintar, según decía, por indicación de los ángeles y la Virgen. Cuando salía del aislamiento de su habitación iba a hablar y abrazar a los árboles y las flores.

[5]-Séraphine Louis, que había nacido el mismo año que Camille Claudel, vivió sus últimos años, como la escultora, que sólo le sobrevivió un año, internada en un asilo mental. Murió el 11 de diciembre de 1942, a los 78 años, en un anexo del hospital de Villers-sous-Erquery, a causa de las dosis masivas de tranquilizantes, de las privaciones físicas y la falta de alimento durante la ocupación alemana de Francia en la II Guerra Mundial y que fueron fatales para los miles de hombres y mujeres que vivían en centros psiquiátricos. Fue enterrada en una fosa común.
(La casa de Séraphine Louis en Senlis)

En el año 1912 Wilhem Uhde [2] se trasladó a Senlis para descansar en la paz de esa vieja y pequeña ciudad de la Ile de France, cercana a Paris y, al mismo tiempo, alejada del Barullo. Cada mañana acudía una mujer para limpiarle la vivienda. Uhde apenas se fijó en ella. Un buen día vió en una casa de Senlis un bodegón de manzanas que le llamó la atención. Preguntó el nombre del pintor. << ¡Es su asistenta Séraphine!>> Hasta ahí le había guiado el destino a ciegas. Ahora podía cuidarse Uhde de que los estáticos ramos de flores crecieran hasta convertirse en poderosos árboles de fantasía. (…)
Uhde señala que Séraphine guardaba rigurosamente el secreto de su pintura. Nadie podía mirar cuando ella pintaba, cuando mezclaba los colores y preparaba el lienzo para que todo se efectuara con perfección artesana.[3] Vivía con un recogimiento monacal en su pequeña habitación, sobre cuya chimenea siempre ardía una eterna luz a la Virgen.[4]
Pequeña, ajada, con mirada ardiente y oscura sobre su pálido rostro, pintaba en una especie de trance, como jardinero místico, los flamantes ramilletes tras los cuales se oculta la tentación de todo lo sagrado. Plantas carnales con frutos rodeados de pestañas, ornamentos foliáceos hechos de suntuosas plumas delicadamente coloreadas, en cuyo resplandeciente nervio se abren ojos. Extraña malla de susurrantes y concupiscentes ramajes con sartas de perlas compuestas por bayas del arbusto de la ternura, y umbelas estrelladas del jardín de los placeres. (…)
(…) Todas las luces y las brasas de sus sueños se apagaron un día. Entonces vagó de casa en casa y predicó el fin del mundo. Su espíritu había quedado vacío y desequilibrado. En 1934 murió en el asilo de ancianos de Clermont.[5]
Para Séraphine el arte fue como una revelación. Para ella la pintura –igual que para Van Gogh- era un acto afectivo. Era como si se redimiera mediante el acto de la creación. Con los ojos inmensamente abiertos caminaba a ciegas por la uniforme monotonía de su insignificante vida.

Luz y tragedia de Séraphine de Senlis

octubre 27, 2008 | 7 Comentarios

SéraphineLuis, hacia 1920.

Descubrimiento tardío pero muy emocionante de Séraphine Louis, Séraphine de Senlis (Arsy,1864 - Villers-sous-Erquery, 1942). Qué trágico destino el suyo…

[ .. ]

Séraphine fue una mujer pobre, huérfana, sin educación, sirvienta, que pintaba a solas, a ciegas, en una soledad infinita. Hasta que la descubrió un gran marchante, coleccionista y hombre de sensibilidad, Wilhelm Uhde, el hombre que conquistó para ella un puesto en la historia del arte. Antes que ella se precipitase en el pozo sin fondo de la locura.
Su obra no era completamente desconocida. Hay cosas suyas en el MoMa neoyorquino, desde hace muchos años. En su día se publicó una biografía de referencia (Alain Vircondelet, Séraphine de Senlis,1986).

Repentinamente, este otoño, el Museo Maillol le consagra una gran retrospectiva, se publica una nueva biografía (Françoise Cloarec, Séraphine - La vie rêvée de Séraphine de Senlis, 2008), incluso se estrena con cierto éxito una película consagrada a su vida, sus relaciones con Wilhelm Uhde, y su trágico fin en un asilo psiquiátrico.

El flaneur que descubre por azar sus obras misteriosas, inquietantes, por momentos, de una belleza rara, muy poderosa, se pregunta por su puesto en la historia del arte: el de una luz muy pura, luciendo en un firmamento de estrellas muertas.

Séraphine Louis (1864-1942) representa un caso único en la historia de la pintura. Completamente autodidacta, Séraphine empezó a pintar a los 42 años de edad porque “escuchaba una voz que se lo pedía”. Como a la antigua usanza, se hacía ella misma las pinturas a base de mezclar tierras, pigmentos y toda clase de productos de los que guardó siempre un celoso secreto. Huérfana desde los siete años, se crió con su hermana. Trabajó limpiando en casas de la burguesía y empezó a pintar flores, plantas y árboles de una forma absolutamente personal. Séraphine no parece que reciba influencias de otros pintores, sino que se muestra como única en su género.

seraphine-louis
Séraphine Louis en 1920

Su obra se dio a conocer gracias a que sus primeros cuadros, bodegones de pequeño tamaño, caen por casualidad en las manos de un coleccionista alemán Wilhelm Uhde, amigo de Braque y de Picasso, en la casa donde va a limpiar.

Desgraciadamente Séraphine que lleva una vida sumida en la miseria, cae poco a poco en la locura, y es internada por “psicósis crónica” en el hospital psiquiátrico de Clemont donde continúa pintando.

Muere el 11 diciembre de 1942 con 78 años de edad en el hospital de Villers-sous-Erquery bajo las duras condiciones de los asilos en Francia bajo la ocupación nazi, siendo enterrada en una fosa común.

De Séraphine Louis, existen entre 70 a 80 cuadros dispersos entre el museo de Maillol, el museo de arte naïf en Niza y el museo de arte de Senlis.

miércoles 7 de octubre de 2009

Francis Bacon - Pintor Irlandes - 1909 - 1992


Francis Bacon

(Dublín, 1909 - Madrid, 1992) Pintor inglés de origen irlandés, figura destacada de la denominada Nueva Figuración, tendencia que se desarrolla a lo largo de los años sesenta, tras el agotamiento del informalismo. En el panorama del arte de la posguerra, el expresionismo figurativo de Bacon ocupa un lugar aparte, difícilmente relacionable con algunas de las distintas tendencias artísticas que recorren estos años. Toda la trayectoria pictórica de Bacon se caracteriza por una profunda independencia, que hace de su pintura un referente inconfundible del arte europeo de la segunda mitad del siglo XX. Bacon, además, influyó en gran medida en los artistas del movimiento Pop inglés.

Tras una infancia marcada por la soledad y la enfermedad, Bacon pasó su juventud en su Irlanda natal. En 1925 se establece luego en Londres, donde trabaja como decorador. Se interesa en seguida por la pintura, sobre todo tras sus estancias, en los años veinte, en Berlín y París, donde junto a los expresionistas (Otto Dix, Max Beckmann), queda impresionado por la obra de Picasso, lo que debe valorarse si se considera la formación autodidacta de Bacon.

Aunque sus primeros ensayos datan del período comprendido entre 1929 y 1944 (la mayoría de estas telas serán destruidas por el propio pintor), es durante la posguerra cuando da a conocer el tipo de pintura que le hará célebre. Ya en sus Tres estudios de figura en la base de una crucifixión, de 1945, aparecen las claves a las que responde su pintura en las décadas siguientes.
La visión atormentada de Bacon había de llamar necesariamente la atención de un público traumatizado por la experiencia de la guerra y todos sus males; pero así como los pintores informalistas orientan su angustia existencial hacia la indeterminación de la abstracción matérica, Bacon elige la figura humana como motivo central de sus cuadros, y la somete a deformaciones y alteraciones hasta un nivel no conocido con anterioridad en la historia del expresionismo. Ya sea en sus retratos, como en sus autorretratos o en composiciones más complejas, los cuerpos mutilados, los órganos atrofiados y todo tipo de anomalías anatómicas dan como resultado una imagen del horror que se inserta en un espacio indefinido, de fondos monocromáticos, que comunica una sensación de aislamiento y claustrofobia.

La apuesta de Bacon por la figuración se formula desde la más absoluta subjetividad, tomando de la vanguardia aquellos elementos que le convienen para conseguir expresar la torturada realidad del hombre contemporáneo. Para la construcción de los seres que pueblan sus lienzos hace uso de la gestualidad del informalismo, la distorsión expresionista y la evocación onírica surrealista (la emotividad en sus diversas formulaciones). Tales seres quedan superpuestos a grandes superficies de color plano, ordenados muy cuidadosamente; para ello sigue normas extraídas de la tradición abstracta geométrica más austera, siguiendo la más rigurosa racionalidad compositiva. Emotividad y racionalidad confluyen pues en la pintura de Bacon y se conjugan en un equilibrio extraordinariamente fértil y atrayente.

A partir de aquellos Tres estudios de figura en la base de una crucifixión en los que masas de carne humana se retuercen sobre sí mismas para acabar convertidas en grito exacerbado de angustia y de dolor, Bacon utilizaría a menudo fondos rojizos para ubicar sus torturadas figuras. Un buen ejemplo de ello es otra obra posterior, Mujer vaciando un cuenco y niño paralítico gateando según Muybridge (1965, Stedelijk Museum, Amsterdam), en la que las masas corpóreas que representan a la madre y al hijo se sostienen en un difícil equilibrio sobre una frágil estructura oval, o el más tardío Estudio del cuerpo humano (1982, Museo Nacional de Arte Moderno, París), en el que el cuerpo masculino aparece reducido al sexo y a las extremidades inferiores.

El interés de Bacon por los autorretratos de Rembrandt y por toda la obra de Velázquez se evidencia tanto en el uso de los empastes pictóricos como en la reinterpretación de obras como el retrato de Inocencio X, del que en 1961 realizó una espeluznante versión que, sin embargo, según él mismo confesó, no consiguió superar la obra original de Velázquez.

Las fuentes iconográficas en que Bacon se inspiraba para realizar sus obras podían provenir, como se ha dicho, de la historia de la pintura, pero eran los álbumes fotográficos de Muybridge (con sus estudios sobre el movimiento humano y animal) y las fotografías anónimas de diarios y revistas o los fotogramas de películas de Eisenstein o de Buñuel lo que constituía su archivo fundamental.

martes 8 de septiembre de 2009

Piet Mondrian Pintor holandés. 1872-1944


Piet Mondrian Pintor holandés. 1872-1944

Pintor holandés que llevó el arte abstracto hasta sus últimas consecuencias. Por medio de una simplificación radical, tanto en la composición como en el colorido, intentaba exponer los principios básicos que subyacen a la apariencia. Nació en Amersfoort (Holanda) el 7 de marzo de 1872 y su nombre verdadero era Pieter Cornelis Mondriaan. Decidió emprender la carrera artística a pesar de la oposición familiar y estudió en la Academia de Bellas Artes de Amsterdam. Sus primeras obras, hasta 1907, eran paisajes serenos, pintados en grises delicados, malvas y verdes oscuros. En 1908, bajo la influencia del pintor neerlandés Jan Toorop, comenzó a experimentar con colores más brillantes, fue el punto de partida de sus intentos por trascender la naturaleza. Se trasladó a París en 1911, donde adoptó el estilo cubista y realizó series analíticas como Árboles (1912-1913) y Andamios (1912-1914).
Por educación y trayectoria vital, sus primeras obras participaron de la tradición paisajista holandesa y de su interés por los efectos lumínicos. En 1907, el conocimiento de la obra de los pintores postimpresionistas cambió por completo sus antiguas nociones sobre el color, cuyo tratamiento abordó a partir de entonces de manera mucho más audaz.
Tras contemplar las primeras obras cubistas de Picasso y Braque, en 1912 decidió trasladarse a París y adaptar los preceptos del cubismo, interesado en reducir las formas individuales a una fórmula general. Aunque plásticamente su obra respetaba los principios cubistas, desde 1913 experimentó un claro avance hacia la abstracción que culminó en 1917 con el abandono definitivo del referente externo.
Poco a poco se fue alejando del seminaturalismo para internarse en la abstracción y llegar por fin a un estilo en el que se autolimitó a pintar con finos trazos verticales y horizontales. En 1917 junto con su compatriota, el pintor Theo van Doesburg fundó la revista De Stijl, en la que Mondrian desarrolló su teoría sobre las nuevas formas artísticas que denominó neoplasticismo. Sostenía que el arte no debía implicarse en la reproducción de imágenes de objetos reales, sino expresar únicamente lo absoluto y universal que se oculta tras la realidad. Rechazaba las cualidades sensoriales de textura, superficie y color y redujo su paleta a los colores primarios. Su creencia de que un lienzo, es decir una superficie plana, sólo debe contener elementos planos, implicaba la eliminación de toda línea curva y admitió únicamente las líneas rectas y los ángulos rectos. La aplicación de sus teorías le condujo a realizar obras como Composición en rojo, amarillo y azul (1921, Gemeentemuseum), en la que la pintura, compuesta sólo por unas cuantas líneas y algunos bloques de color bien equilibrados, crea un efecto monumental a pesar de la escasez de los medios, voluntariamente limitados, que emplea. Cuando se trasladó a Nueva York en 1940, su estilo había logrado una mayor libertad y un ritmo más vivo.La Primera Guerra Mundial le hizo regresar a los Países Bajos, donde conoció a Theo van Doesburg. Junto a él y otros dos artistas (Van der Leck y Huszar), fundó la revista y movimiento De Stjil, desde los cuales defendieron el rechazo completo de la realidad circundante como referente de la obra y la reducción del lenguaje pictórico a sus elementos básicos. Este estilo, bautizado por el propio Mondrian como neoplasticismo, pretendía alcanzar la objetividad real liberando a la obra de arte de su dependencia de la percepción individual momentánea y del temperamento del artista.
Abandonó la severidad de las líneas en negro para yuxtaponer áreas de colores brillantes, como puede verse claramente en la última obra que dejó acabada, Broadway Boogie-Woogie (1942-1943, Museo de Arte Moderno, Nueva York, MOMA).Tras residir varios años en París y Londres, en 1940 se trasladó a Nueva York, donde su obra se vio influida por el dinamismo de la vida urbana y por los ritmos de la música estadounidense, factores que implicaron una mayor atención a las posibilidades constructivas del color. Por influencia de la tradición puritana holandesa y de la Sociedad Teosófica, con la que estuvo en permanente contacto a lo largo de su vida, dio forma a un proyecto que se extendió más allá de lo pictórico hasta acabar por convertirse en una empresa ética: el arte como guía para la humanidad a través de la pureza y la claridad.
Mondrian ha sido uno de los artistas de mayor repercusión en el siglo XX. Sus teorías sobre la abstracción y la simplicidad no sólo alteraron el curso de la pintura, sino que tuvieron una profunda influencia en la arquitectura, el diseño industrial y las artes gráficas. Murió el 1 de febrero de 1944 en Nueva York

lunes 10 de agosto de 2009

Paul Signac - Pintor Francés 1863-1935


Paul Signac nace en 1863 en Paris, donde su padre tenía un negocio de guarnicionería. Sus estudios de bachillerato se veran interrumpidas por una temprana vocación artística, alentada por la contemplación de las obras de los impresionistas. AI parecer, en 1879, cuando tenia 15 años, Signac acudió a la cuarta exposición impresionista y realizó algunos bocetos a partir de obras de Degas; la airada intervención de Gauguin, que expulsó al muchacho de la sala al grito de "¡aquí no se copia!" , no terminaría con sus deseos de convertirse en pintor. Con este propósito ingresa en 1882 en la Escuela de Artes Decorativas y comienza a asistir al taller libre de Bin, un pintor de cierto prestigio que era, a la sazón, alcalde de Montmartre. En sus primeras obras se descubre la intluencia de Pissarro, de Renoir y, sabre todo, de Monet, pintores a los que aún no habia conocido. El año 1884 va a ser fundamental en su carrera: participa en la primera exposición del grupo de los independientes y conoce al que sería su compañero en la aventura del divisionismo, Georges Seurat.

Los Independientes
Siguiendo el ejemplo de los impresionistas, los rechazados en el Salón oficial -certamen anual organizado por la Academia de Bellas Artes del que sistemáticamente eran excluidos los artistas que se atrevían a cuestionar los preceptos academicos- constituyeron una asociación con el fin de exponer sus obras de forma alternativa. Sin embargo, a diferencia de Degas y sus amigos, no trataban de formar un grupo homogeneo, sino de convocar, sin ningún tipo de filtro, a todos los artistas independientes. En la primera muestra de los Independientes, Seurat expuso su Baño
Asniéres. Pese a que la obra se alejaba de la práctica impresionista de utilizar sólo colores puros e intensos, Signac quedaría prendado de su técnica, que se adentraba en las mismas investigaciones acerca del contraste de los colores que venían preocupándole en esa época.

Pasión divulgadora
Desde este momento, Signac pasa a ser el principal defensor de la causa del divisionismo, consiguiendo atraer a una figura del prestigio de Camille Pissarro. Precisamente, el gran pintor impresionista sintetizaría bien la posición de Signac dentro del grupo cuando afirmó: "Todo el peso del neoimpresionismo recae sobre usted! (...). A Seurat no lo atacan porque siempre guarda silencio; a mí me desdeñan como se hace con los viejos chochos, pero siempre van a por usted porque es beligerante". La conversión de Pissarro abrió a los jóvenes divisionistas las puertas de la Ultima exposición de los impresionistas, en 1886. Su participación en la muestra generó un considerable escándalo, tanto en el público como en una crítica que apenas había digerido el impresionismo y para la que, en el mejor de los casos, la nueva técnica no pasaba de ser un curioso ejercicio de virtuosismo. Los encendidos ataques que recibieron Signac y sus compañeros no hicieron más que alentar la solidaridad de toda una nueva generación de artistas, como los que en Bélgica se reunieron bajo el nombre de Los XX, con los que Signac expondría asiduamente desde 1888, siendo el primer extranjero que, dos años después, recibiría el honor de ser admitido como miembro del grupo. La creciente aceptación de la técnica divisionista, en gran parte fruto de la activa labor de proselitismo llevada a cabo por Signac, acarrearía las primeras divergencias con Seurat, quien veía en ello un riesgo para su originalidad. El desacuerdo entre los dos pintores no se limitó al orden personal: hacia finales de la década de los ochenta, Signac comienza a cuestionar el minucioso puntillismo de su compañero, que, en su opinión, confería a sus composiciones "un aspecto menguado y mecánico". Pese a estos problemas, surgidos en gran parte por el contraste entre el carácter reservado y un tanto altivo de Seurat y el temperamento abierto de Signac, este siempre manifestaría su admiración por el gran genio del divisionismo; su temprana muerte le sumió en un estado de profunda tristeza.

La luz del Sur
No obstante, Signac fue pronto consciente de que, tras la muerte de Seurat, él pasaba a ser el lider del divisionismo y se dedicó a rebatir a quienes, como Lucien Pissarro, creían que esta pérdida significaba el fin del movimiento. Superado el abatimiento, recupera su vocación marinera -a lo largo de su vida poseyó más de treinta barcos- y emprende numerosos viajes. Fruto de uno de ellos es el "descubrimiento" de Saint- Tropez, por aquel entonces un tranquilo pueblecito de pescadores, donde compra una casa en 1893. La luz mediterráneo invade unas obras en las que el "punto" divisionista se va ampliando, al tiempo que se enfatizan los contrastes cromáticos. Hacia 1896, el cambio se hace más evidente; una nueva mirada crítica a Las Modelos de Seurat le persuade de la necesidad de alejarse de su finísima pincelada para dotar al conjunto de una mayor luminosidad.
Viajes y pintura
En esta misma época comienza a pintar a la acuarela empleando una técnica muy ágil de grandes manchas de color, que nada tienen de divisionistas. Estos "excursos" no implican una perdida de fe en la trascendencia de su método: en 1899 publica De Delacroix al Neoimpresionisno, un texto en el que expone de forma minuciosa los principios de su pintura, demostrando que los reproches que esta recibió son herederos de los que, en su día, se dirigieron contra Delacroix, a quien considera el auténtico precursor del divisionismo. La labor difusora de Signac servirá para que un buen número de pintores -como Matisse, que pinta en Saint- Tropez su obra divisionista Lujo, calma y 'Voluptuosidad- se apoyaran en sus enseñanzas para desarrollar apuestas más radicales. Las últimas décadas están marcadas por sus dos grandes pasiones: los viajes y la pintura. Constantinopla, Venecia, los puertos del Mediterraneo o las costas bretonas serán escenarios de sus obras. Los años no aplacan su talante combativo: partidario de Dreyfus en el escándalo que agitó a la opinión pública francesa a fin de siglo, pacifista durante la Primera Guerra Mundial, participó con Andre Gide en el comité de intelectuales antifascistas. El respeto de sus colegas le lleva en 1908 a la presidencia de la Sociedad de los Independientes, un cargo que ejerció hasta su muerte, acaecida en 1935.

domingo 19 de julio de 2009

Dorothea Lange: Fotógrafa del pueblo

Dorothea Lange
Nueva Jersey 1895 - California 1965

Fotógrafa del pueblo.
Así constaba en su tarjeta de visita.

La Fotógrafa del pueblo, como ella misma hacía constar en su tarjeta de visita, fue una de las iniciadoras del documentalismo social y pionera en el reportaje.

Dorothea Lange, nace en Hoboken (Nueva Jersey - USA) en el año 1895 y fallece en San Francisco (California – USA) en el año 1965.

Con tan solo siete años contrae la poliomielitis, enfermedad que le daña el desarrollo de la pierna derecha, mancándola este hecho de por vida.

En 1917 estudia en la Clarence White School (Nueva York), de marcada tendencia pictoralista.[1] Aunque las verdaderas señas de identidad de su trabajo se las proporciona su faceta como reportera, que comenzaría a ejercer dos años más tarde, en 1919 cuando abre un estudio en San Francisco.

Antes de ello, en el año 1918, se dedica a dar la vuelta al mundo. Afición que compaginará con su trabajo de reportera más adelante.

En 1920 se casa con su primer marido, el pintor Maynard Dixon, con quien tiene dos hijos.

En Taos, México conoce a Paul Strand, quien tendrá una cierta influencia en su trabajo. También establece relación con Imogen Cunninghan, quien junto con Margrette Mather y Laura Gilpin son exponentes de un pictorismo moderno e híbrido en el que confluyen las atrevidas formas de la modernidad y del esteticismo hermético y la suavidad atmosférica del pictorismo.

Posiblemente influenciada por sus frecuentes contactos, a partir de 1933, con el grupo f/64 (también llamado 64f) empieza a reflejar su entorno mediante documentos fotográficos de las condiciones laborales de la época, dedicando especial interés en captar a los más afectados por la grande presión norteamericana de los años 30.

En 1934 ofrece su primera exposición, en al gal

ería de Willard Van Dike. Y un año más tarde trasladará su residencia a Carlifornia, Berkey, tras casarse con Paul Taylor.

Desde el año 1935 al 40 estuvo trabajando para la administración de Franklin Delano Roosbelt, mediante su programa de recuperación económica, el New Deal y sobretodo mediante la Farm Security Admnistration (FSA), cuya sección fotográfica fue mucho más allá de dejar constancia de las actividades de esta y constituyó un impresionante archivo gráfico que abarcaba todos los aspectos de la vida en el campo.

En esta época es cuando Lange prepara junto a su marido “A American Exodus, A Record of Human Erosión”. Libro, editado en 1939, donde se combinan junto a las fotografías textos que ofrecen un análisis del fenómeno migratorio así como microfilms donde se recogen fragmentos de conversaciones escuchadas en el momento en que se tomaba la fotografía.

A mediados de los años 40 Lange que había sido contratada para documentar a los japoneses-americanos en los campamentos es censurada por parte de Autoridad de Reubicación de la Guerra, al mostrar los campos de internamiento de los americanos de origen japonés.

A partir de esta fecha empieza a tener problemas relacionados con su salud, hecho que determina que su objetivo fotográfico se vuelque hacía temas cercanos como su familia.

En la década de los 50, mientras su estado de salud se lo permitió, realizó diversos trabajos para revistas en América Latina, Así y África, así como un estudio sobre el sistema judicial californiano.

A partir de 1964, tras tener conocimiento de que padece un cáncer, se dedica a lo que sería sus dos últimos proyectos: organizar una retrospectiva de su obra en el MOMA y ha documentar su vida. Mediante estos escritos que recogió explica su ideario fotográfico, su forma y manera

de ver, percibir y vivir la fotografía. En ellos se autodescribe como una fotógrafa totalmente purista y defensora de la fotografía directa, objetiva y sin pasar por ningún tipo de manipulación
Lange que no sufría las limitaciones de las grandes y pesadas cámaras fotográficas, comentó:

El 11 de octubre de 1965 fallece en San Francisco.

El verdadero éxito de la obra de Dorothea Lange no se da hasta el año 1972, cuando el Museo de Whitney incorpora 27 obras en la exposición “Executive Order 9066” destinada a mostrar el

internamiento japonés. El entonces crítico del New York Times, A.D. Coleman, describió las fotografías de Lange como: “documentos de tan alto nivel que compenetran los sentimientos de las víctimas y también los hechos del crimen.”

Lange dejó aproximadamente 25,000 negativos que ahora son parte trascendente de la historia de Estados Unidos

jueves 18 de junio de 2009

Biografía: Joaquín Sorolla y Bástida

Biografía: Joaquín Sorolla y Bástida
Joaquín Sorolla y Bástida supo captar la luz del Mediterráneo de forma única. Nace en Valencia en 1863, en el seno de una familia modesta. A los dos años queda huérfano y es recogido por sus tíos maternos. Los estudios no le llaman la atención, sintiendo gran inclinación por el dibujo y la pintura. El director de la escuela aconseja que el pequeño Joaquín sea matriculado en la Escuela de Artesanos, donde asiste a las clases nocturnas de dibujo del escultor Cayetano Capuz. En los años siguientes trabajará como cerrajero y coloreando fotografías mientras asiste a las clases en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Una visita en 1881 al Museo del Prado provoca su admiración por Velázquez, Ribera y El Greco. Su carrera artística empieza a cosechar premios y medallas, obteniendo una pensión para estudiar en Roma y París. Contrae matrimonio con Clotilde García del Castillo en 1888, con quien tendrá tres hijos. Los premios son cada vez más importantes, obteniendo una Medalla de Primera Clase en 1895 con Aún dicen que el pescado es caro, obra con la que participa en el realismo social tan en boga aquellos años. Poco a poco alcanza su madurez artística, realizando en Madrid un importante número de retratos - como los de Aureliano de Beruete o María Guerrero - con los que obtiene el reconocimiento en la capital de España y en París. Su fama internacional llegará con las exposiciones de París (1906) y Nueva York (1909), en las que alcanza un importante éxito de ventas y de crítica. Su estilo luminista es admirado por todos. La luz valenciana, las gentes del pueblo y sus actividades protagonizarán sus cuadros, en los que la luz y el color - aplicado con largas pinceladas - serán los elementos principales, como bien se aprecia en Niños en la playa. Su obra más importante la realiza para la Hispanic Society de Nueva York, donde decora las paredes con paneles de temática regional española. Trabajará sin descanso en este encargo entre 1912 y 1919, constituido por catorce paneles por los que recibió 150.000 dólares. En estas obras se dejó los últimos años de su vida ya que al finalizar, sufrió un ataque de hemiplejía en su casa de Madrid (17-VI-1920) falleciendo tres años después en su hotelito de Cercedilla, en la sierra de Guadarrama, sin apenas disfrutar del nombramiento como profesor de colorido y composición en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid (septiembre de 1919), ni de la inauguración de su obra maestra en Nueva York, tres años después de su muerte
Pintor español vinculado al impresionismo, del que hace una interpretación personal basada en el protagonismo absoluto de la luz y de la plasmación del movimiento de las figuras. Nació en Valencia el 28 de febrero de 1863. Inició su aprendizaje artístico en 1877 con el escultor Cayetano Capuz para después formarse en la Academia de Bellas Artes de San Carlos. Desde su juventud se interesó también por la pintura al aire libre (en plein air), con la que trataba de captar la luminosidad mediterránea, tanto en la huerta valenciana como en la playa, al igual que hacían por entonces los impresionistas franceses. Completó su educación en París y Roma y, tras volver a España en 1890, se afincó en Madrid, donde empezó una trayectoria profesional jalonada de éxitos, premios e importantes encargos: primera Medalla Nacional de Bellas Artes en 1892 y 1895, y el Gran Prix de la Exposición de París de 1900, entre otros muchos reconocimientos. Por estos años pintó obras de crítica social, como Y aún dicen que el pescado es caro (1894, Museo del Prado), que le otorgaron un cierto prestigio en Madrid y París. Su popularidad se extendió por toda Europa, realizando exposiciones en París (1906), Berlín y Colonia (1907) y Londres (1908), para después exhibir sus cuadros en varias ciudades de Estados Unidos. El éxito en Nueva York le proporcionó un importante encargo: la decoración de la sala principal de la Hispanic Society of America, presidida por Archer Milton Huntington, formada por catorce grandes paneles dedicados a representar las gentes y costumbres de las diversas regiones de España. Elegido académico de Bellas Artes de San Fernando en 1914, cayó gravemente enfermo en 1920 y murió el 10 de agosto de 1923. Artista de ingente producción, cuya pintura reflejó fielmente las circunstancias históricas y las contradicciones de un fin de siglo en crisis. Sus contactos con el mundo europeo le permitieron superar pronto valores y temáticas tradicionales para vincularse a los nuevos procesos de creación. La pintura en plein air de los impresionistas influye en su estilo, que, sin el interés científico de los franceses, puede considerarse como un realismo a plena luz. Relevante retratista, Aureliano de Beruete (1902, Museo del Prado, Casón del Buen Retiro). Entre sus temas preferidos destaca, no obstante, su dedicación al paisaje levantino, de ambiente costero, siempre con presencia humana, que plasma con un protagonismo absoluto de la luz, que hace vibrar los colores y marca el movimiento de las figuras: Niños en la playa (1910, Museo del Prado), Paseo a orillas del mar (1909) y El baño del caballo (1909, Museo Sorolla, Madrid).

domingo 7 de junio de 2009

Julio Romero de Torres - Pintor Español (Córdoba, 1880 - 1930)

Julio Romero de Torres
(Córdoba, 1880 - 1930) Pintor español. Era hijo del pintor y maestro andaluz Rafael Romero Barros, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, quien le inició en el sendero de la pintura desde muy temprana edad. Así, ya en 1907 pudo concurrir el joven Julio Romero de Torres a la exposición de pintores independientes celebrada en el Círculo de Bellas Artes (Madrid).
El realismo melodramático de sus primeras composiciones (como Conciencia tranquila o Vividoras del amor) no parecía preludiar el estilo personal, tan marcado y característico, que luego sacó a relucir en su obra de madurez. En efecto, a raíz del lienzo titulado Musa gitana -que obtuvo el Primer Premio en una Exposición Nacional celebrada en Madrid-, el pintor cordobés adoptó una línea nacionalista y folclórica, atenta a los tópicos meridionales y centrada, principalmente, en el retrato de la mujer andaluza. Se trata de un estilo en el que predomina la mezcla del retrato realista con un cierto aire idealista que sitúa a sus figuras en un vago halo intemporal, como si pretendiera hacer de las características físicas de la mujer andaluza un arquetipo universal de la belleza femenina.
Aupado por los cánones modernistas vigentes en su tiempo, logró éxitos -no exentos de una virulenta controversia crítica que siempre acompañó al enjuiciamiento artístico de su pintura- en varias exposiciones nacionales e internacionales, como las realizadas en Barcelona (1911), en Madrid (1912) y en Munich (1913). Pero lo cierto es que en su tiempo fue aclamado por pintores, escritores y contempladores de su obra, quienes celebraban la exaltación de los tópicos nacionalistas difundidos por la obra de Romero de Torres; para probarlo, baste con recordar que las monografías de su pintura y los catálogos de sus exposiciones venían autorizados por comentarios elogiosos de autores como Jacinto Benavente, Ramón María del Valle Inclán, Gregorio Martínez Sierra o Santiago Rusiñol.

Abanderado de un romanticismo ciertamente trasnochado en la actualidad, pero muy del gusto de la gente de su tiempo, Julio Romero de Torres resolvió en cada uno de sus cuadros un problema planteado en forma de copla andaluza, lance de toreo o episodio de romancero gitano. Hizo, además, especial hincapié en los sentimientos trágicos y legendarios propios de la religiosidad y la cultura de sus paisanos, lo que explica la inmensa popularidad de que gozó tanto en vida como muchos años después de haber desaparecido.
Los hogares más populares de la España rural exhibieron durante mucho tiempo reproducciones de las principales obras de Romero de Torres, casi siempre decorando las extensas páginas de unos enormes almanaques. Su recuerdo quedó vivo, además, en coplas y tonadillas folclóricas, y se hizo presente durante algún tiempo en las ilustraciones de sellos y papel moneda. En la actualidad, una buen parte de su obra -bastante desprestigiada por la crítica moderna- puede contemplarse en la Casa Museo que la ciudad de Córdoba ha dedicado a uno de sus artistas más universales.